Mostrando entradas con la etiqueta pareja. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta pareja. Mostrar todas las entradas

martes, 13 de junio de 2017

El éxito de una pareja

¿Que razones te lleva a buscar pareja?
¿Que aspectos dictan el éxito de una pareja?

Recientemente vi The Lobster, “Una película loca” dirían algunas personas, los cierto es que te llevan al extremo el miedo a vivir solo, porque ya no es simplemente un temor individual, aquí viene impuesto directamente por la sociedad, es ley que debes vivir en pareja, en el mundo real esta impuesto implícitamente, “es una solterona” dicen de manera despectiva, “tiene tantos años y nunca se casó” eso dice la sociedad sobre las personas que, por las razones que sean y que no vienen al caso en este momento, viven solas o por lo menos, puntualmente, sin pareja.
Uno de los aspectos que más captó mi atención, fue el hecho de que las personas buscan una pareja por sus defectos en común, realmente buscaban pareja por algo en común, es lógico, pero en la película refuerzan mucho el tema de los defectos, incluso fingiendo deficiencias para poder establecer la relación y para que esta fuera “aprobada”. Esto me hizo llegar a las preguntas originales, ¿Qué razones te lleva a buscar pareja?  ¿Qué aspectos dictan el éxito de una pareja?
Cada una es motivo para un post separado, así que hablaré de la segunda y me olvidaré de que escribí la primera.
¿Qué aspectos dictan el éxito de una pareja?
Ya mencioné que la película plantea parejas formadas en base a defectos compartidos, me pregunto, ¿compartir un defecto te garantiza el “éxito” en una relación de pareja? Definamos rápidamente el éxito de la pareja como que perdure feliz en el tiempo. Ciertamente un aspecto en común, en este caso en particular un defecto, tiene su ventaja, pueden hablar tranquilamente de él, no tienen que ocultarlo, cosa que muchas personas hacen con sus defectos, pueden atacarlos o corregirlos, en caso de que puedan y quieran, comparten los pesares de vivir con eso, y la lista sigue por ahí. ¿Pero eso es suficiente? Un solo aspecto, positivo o negativo, defecto o virtud, dudo que sea suficiente, ¿dos, tres, 10? Más interesante aún: ¿cero? “los extremos siempre son peligrosos” pensemos en el Yin Yang, dos partes opuestas que se complementan y que contienen una porción de la otra mitad. 10 o N me parece que tendería a ser un círculo unicolor, dejarían de ser dos individuos, grosso error, 404 couple not found. En el otro extremo, el cero, sería como el Yin Yang sin la parte complementaria, como el logo de Pepsi de finales de los 90, diría que sin la franja blanca, pero tarde o temprano se formaría, separando esas dos “mitades”
¿Existe un número mágico entonces?
Los recientes estudios de la universidad de… bah, realmente no sé si haya un estudio sobre esto, pero si debe haber un equilibrio, lo que si he visto son estudios que dictan que los aspectos importantes deben ser comunes, religión, política… (Empieza a sonar Imagine) creo que mencionan también aspectos como perspectiva hacia la familia, hijos, etc. Estos son básicos a la hora de una relación, ya que difícilmente vayan a cambiar en el transcurso de la misma, solo por intención propia, nunca por presión ajena, se sentiría como un ataque. Considero más los segundos que los primeros, ya que la tolerancia y el respeto deberían siempre mediar en la relación (la verdadera clave del éxito).
BTW, la respuesta a la primera pregunta debería ser el querer compartir, no completar, pero como dije, es tema para otro post.

martes, 17 de julio de 2012

Enamorarse (cambiar título)*

Las mujeres creen que nosotros los hombres no nos enamoramos, que las relaciones nos importan menos y que cuando se acaban simplemente nos pasamos un switch y listo, creen que son las únicas que se sienten mal si ven a su expareja por ahí. Lo cierto es que esto no es verdad. Muchas veces somos nosotros los que presionamos para avanzar, los que si estamos dispuestos a darlo todo por la relación.
Esto tiene sus razones, todos hemos pasado por relaciones conflictivas, dolorosas y que al final no terminan bien y mientras más se quería el efecto es más devastador, pero esto no tiene que ser una razón para no arriesgarse de nuevo, es la excusa perfecta para tomar todo lo bueno que se aprendió, corregir los errores y hacer algo mejor.
Ya varias chamas y una profesora han comentado que a nosotros (los hombres) los rompimientos y eso se nos pasa rápido, que siempre son ustedes las chicas las que se enamoran más etc... Y no estoy de acuerdo. Aunque las conversaciones no han tenido que ver con mi separación igual pienso en eso y en que si duele.
Claro que no todas las personas son iguales, existirán los que no se involucraron lo suficiente o no se involucraron nada y por eso no les afecta, pero realmente depende de la persona. La situación va a doler para ambos porque ambos fueron pareja. Como alguien en ese momento me dijo “Eso no depende de ser hombre o mujer, todos tenemos derecho a vernos afectados por el tema de la pareja. Sea un final, un inicio o una pelea en el medio”.

N.D.E. *Se conservó el título original porque de lo contrario si no vería luz nunca esperando un cambio.

**Este post fue escrito hace mucho tiempo a diferencia de la mayoría que son publicados cerca de su fecha de redacción, correspondiéndose con el momento y no llego a ser publicado por ser considerado muy personal pero no hay nada más personal que “Las cosas que me digo a mi mismo”. Así que, luego de leerlo nuevamente ha recibido luz verde.

domingo, 15 de enero de 2012

Vida en pareja

Creo que uno de los secretos de la vida en pareja es ser egoísta ¿Sorpresa? No, en la medida en que alcancemos nuestra felicidad, mientras no sea a expensas de la pareja, esa felicidad se transmitirá a la otra persona haciéndola a ella más feliz y entrando así a un círculo virtuoso. Se crea un fondo común de felicidad.
Como vi en la bio de un perfil de twitter, somos personas no la mitad de una naranja, debemos empezar por cultivar nuestra propia felicidad.

Uno debe vivir la vida para uno y compartirla con la pareja, no vivir para la pareja, si no uno vive media vida.