La felicidad es un estilo de vida, no es algo que consigas, no es un punto en la linea del tiempo ni un lugar en particular, no es algo que se pueda adquirir o coleccionar. La vida esta llena de opciones, y para poder avanzar debemos escoger algunas de ellas y rechazar muchas otras, estas decisiones nos cierran muchas puertas y nos abren algunas pocas. La felicidad está en la manera en como escogemos vivir nuestra vida, en las decisiones que tomamos y como nos comportamos y nos llevamos con sus consecuencias.
martes, 5 de octubre de 2010
domingo, 3 de octubre de 2010
Todos lo sabiamos

O lo sospechábamos por lo menos. Lo cierto es que en un reciente pero extenso estudio realizado en una importante universidad del país, se encontró una relación entre el estado de ánimo y la irritabilidad de las mujeres con las fases de la luna. El estudio, en el que participaron mas de 100 mujeres de diversas edades mostró que las mujeres se vuelven mas irritables e intolerantes cuando es luna llena. Este estado se dio a conocer por los realizadores del estudio como "alerta blanca".
"Todos nos hemos dado cuenta que el estado de animo de las mujeres fluctúa bastantes veces al mes, pero siempre dentro de un margen tolerable -mostrado en la gráfica por una linea roja- pero en luna llena su nivel de intolerancia es demasiado alto" Explicó uno de los realizadores del estudio.
sábado, 2 de octubre de 2010
El viaje
Empezó como un viaje rutinario a casa, a alimentar a los perros, sonaba Acelera de Viniloversus (valga la cuña) la busqué en mi ipod porque quería oír la canción que decía “y que te importa a ti, si esta es mi vida y yo la vivo así”. Todo iba como de costumbre hasta que en la redoma tome la salida equivocada de manera voluntaria, sin saber exactamente hasta donde iba a llegar, sabia hacia donde conducía ese camino, sabia que volvería y que no debía tardar mucho, pero no sabía cuál iba a ser mi punto de retorno.
Un camino abierto, unas canciones para pensar, un paisaje abrumador, un atardecer espectacular de esos que se ven por aquí y un tanque de gasolina lleno.
No sé si es psicosis, pero en el camino vi varias situaciones que me parecieron sospechosas, 2 carros orillados y me pareció que era un atraco, 2 hombres y una mujer parados al lado de la carretera y me pareció que uno estaba asaltando a la tipa y el otro era el de apoyo. Espero que no fuera más nada que mi imaginación.
Llevaba más de media hora de viaje y no estaba ni cerca de llegar a ningún sitio, así que decidí llegar hasta el primer pueblo y que ese sería mi punto de retorno. Finalmente llegue y pase por el tan rápido que dije, bueno será en el segundo porque ya estaba anocheciendo y me esperaban.
¿Por qué viajar “sin rumbo”? simplemente es sobre la libertad, sin responsabilidades, sin más preocupaciones que el trafico y los huecos en la vía. ¿Cuántas veces al día, semana o mes puede uno sentirse así? “Disfruta las cosas pequeñas” era una regla de un personaje en una película. Ciertamente pisar el acelerador y sentir que con cada metro avanzado se van dejando las preocupaciones, la rutina, los problemas atrás es algo disfrutable. Cada cierto tiempo debemos encontrar un espacio en nuestras vidas para reencontrarnos, un hueco para disfrutar de nuestra compañía, un tiempo para viajar.
Enfréntalo
Podemos pasar mucho tiempo huyendo de un problema, evitándolo, pero cuando el problema nos arrincona contra una pared solo queda una solución, enfrentarlo.
domingo, 19 de septiembre de 2010
Dentro de veinte años
Hace poco navegando sin rumbo por internet me conseguí con esta cita que le pertenece a Samuel Langhorne Clemens, humorista y escritor estadounidense conocido por el seudónimo de Mark Twain (1835 – 1910), que me gustó bastante y me dejó pensando, así que aquí se las dejo: "Dentro de veinte años estarás más decepcionado por las cosas que no hiciste que por las que hiciste. Así que suelta las amarras. Navega lejos del puerto seguro. Atrapa los vientos favorables en tus velas. Explora. Sueña. Descubre"
lo que somos
Todo lo que hemos vivido, los lugares en los que hemos estado, lo que hemos aprendido, las personas que hemos conocido, las que hemos olvidado, lo que nos han dicho, todo eso nos hace ser las personas que somos.
sábado, 18 de septiembre de 2010
Ensayo sobre la vida y la muerte
1. La luz al final del túnel
Dicen que cuando estas a punto de morir toda tu vida pasa frente a ti. Esto es cierto. Una estúpida decisión puede acercarte más de lo que querrías a la muerte. Muchos vivimos por la constante emoción de tocar las puertas del cielo (o del infierno, según sea el caso) vivimos por el constante reto a evitar lo inevitable. "lo que no te mata te hace más fuerte" eso aplica al veneno de una serpiente porque te ayuda a crear el antídoto, genera los anticuerpos que nos hacen inmunes al veneno, pero en el caso de un accidente automovilístico sólo te deja paralítico.
“The will to live”, el deseo de seguir viviendo es lo único que te mantiene atado a esta tierra. Volviendo al tema, ¿porque toda nuestra vida pasa frente a nuestros ojos? ¿Para que recordemos las cosas buenas que hemos tenido? ¿Que hemos vivido? ¿Para que pasemos al otro mundo con una sonrisa en la cara? ¿Para que veamos todo y digamos, todavía me falta por vivir?
"Yo de aquí no me voy, yo de aquí no me voy, por lo menos no hoy" repetía una y otra vez mientras caía, mientras giraba en el aire y veía la luz del sol entrar por la ventana, una vez por vuelta para un total de 5 con una dolorosa escala en la 3ra. De repente todo se oscureció, hasta que lentamente abrí los ojos y la luz que entraba por la ventana, la misma que en el aire me permitió contar cuantas vueltas daba, inundó mis retinas, rostros de propios y extraños, todos pálidos empezaron a eclipsar esa luz, al fondo de mi visión la escalera que fue punto de inicio del viaje. Al rato los sonidos volvieron a mí, murmullos, las voces se hicieron más claras: "tranquilo, no te muevas! Puedes quedar paralítico" bajo una amenaza así ¿quién puede ser dueño de su cuerpo para intentar moverse? "Sientes aquí" preguntó mientras tanteaba mi pierna derecha, temiendo lo peor. "Sí", contesté como pude, "y aquí?" misma respuesta. Aparentemente podía sentir todo mi cuerpo, buena señal. Luego la búsqueda de fracturas, resultados negativos, otra buena señal. "Gracias a dios estabas en buenas condiciones físicas, porque a otra persona le hubiera ido peor". Gracias a dios y a la voluntad de seguir viviendo. A los 15 años tu vida puede ser corta, sin embargo vinieron a mi cabeza, a esa visión, rostros, caras de varias personas, familia, amores, amigos, momentos vividos y compartidos con ellos, momentos alegres y agradables. "Una segunda oportunidad", "no estabas listo", "no te tocaba" sea la razón que fuera, algo es cierto, estamos aquí y tenemos una sola vida.
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